jueves, 22 de agosto de 2013

Relatos/Bitácora del sueño/Nro.32

Temía a la oscuridad (inclusive a la del alma). Por eso soñaba constantemente con la pequeña vela encendida, que la abuela dejaba en la mesita que había al lado de su cama. Y en los momentos más lóbregos, venían a su mente las sabias palabras de aquella mujer que marcó su infancia – siempre, en cualquier circunstancia va haber una lucecita para alumbrar tu camino. Algunos le dicen:  fe, esperanza, fuerza de voluntad, perseverancia... y nunca debes dejar que se apague su llama  -. 

Amanda Reverón
Del libro de relatos/Bitácora del sueño
2013

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