domingo, 11 de agosto de 2013

Relatos/Bitácora del sueño/Nro.25



Ya no sentía la piel. Los huesos parecían partirse, sus manos estaban moradas de tanto frío. No tenía idea de dónde podía estar. Todo lo envolvía una espesa neblina. Los sueños a veces le jugaban muy malas pasadas (La trasladaban a mundos y galaxias inimaginables). Sólo sentía que le dolían los pies y los ojos, de tanto paraje desconocido.

Amanda Reverón
Del libro de relatos/Bitácora del sueño
2013
 

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