miércoles, 27 de febrero de 2013

El mágico mundo de Alejandro/ Peludito, peludito me mantengo calentito


Peludo, completamente amarillo y con unas gruesas  rayas  negras, era difícil  no verlo. Su cabeza era más pequeña que su cuerpo y tenía grades ojos saltones y tiernos. Cuando le preguntaban por qué era tan peludo, se apresura a escribir: es que  necesito mantenerme calentito, calentito. 

Amanda Reverón

martes, 26 de febrero de 2013

El mágico mundo de Alejandro/ El maullador nocturno


Cuando llegaba la noche, el gato verde  se reunía  con los otros gatos del vecindario; ya no se sentía un extraño. Se paseaban por los muros a maullar y maullar hasta altas horas de  la madrugada..

Amanda Reverón

El mágico mundo de Alejandro/ ¿Grurrrrrrrrrrr ó Miau?


  En el parque siempre se encontraban amigos nuevos. Una  flor, mariposas revoloteando, un saltamontes  que se asoleaba sobre el tobogán. Ese domingo una niña llevó a sus mascotas (dos gatos) y ante el asombro  de  Alejandro, la hormiga y el gato,  los nuevos visitantes del parque maullaban no rugían; así fue como el gato verde descubrió que no era un tigre sino un lindo y dulce gatito, desde entonces para comunicarse deja salir fuerte y cariñosamente varios: ¡Miau, miau, miau!

Amanda Reverón

miércoles, 20 de febrero de 2013

El mágico mundo de Alejandro/ El loro repetidor


Observaba atentamente, y aprendió a repetir todo lo que  escuchaba en la casa. Cuando el niño estaba dormido en su corral; igual se escuchaba el insistente “nene al parque, nene al  parque”. Loreto también  había aprendido el maullido del gato y el feroz rugir que algunas veces dejaba oír el confundido minino.

Amanda Reverón

El mágico mundo de Alejandro/ El Loro Loreto


Llegó a casa del pequeño Alejandro, en una jaula dorada; aunque era espaciosa, sentía que no podía mover sus  coloridas y  hermosas alas. Desde el primer día, quería  salir a jugar con el niño y sus demás amiguitos.  

Amanda Reverón

martes, 19 de febrero de 2013

El mágico mundo de Alejandro/ El abejorro protector

Donato el saltamontes, le preguntó: Por qué siempre andas haciendo tan molesto ruido? El  alegre abejorro Escribió: Debo proteger a las plantas y  las flores. Y con mi fuerte zumbido Bzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz! No permito que se acerquen los animalitos que se las quieren comer

Amanda Reverón

El mágico mundo de Alejandro/ Bzzzzzz, Bzzzzzzzz!


 Primero se oía el zumbido del abejorro Teo, quien al sentir  el bullicio de los niños en el parque, se acercaba. Siempre llevaba consigo una pequeña pizarra, donde escribía para hacerse entender, ya que solo podía pronunciar su pegajoso y  largo Bzzzzzzzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzzzzzzzz!

Amanda Reverón

lunes, 18 de febrero de 2013

El mágico mundo de Alejandro/ Era sé una vez


 Así comenzaba,  en voz baja y pausada. Todos lo escuchaban, sin quitarle la mirada de la cara; mientras el contaba y contaba una historia tras otra, sin parar.

Amanda Reverón

El mágico mundo de Alejandro/ La oruga traviesa


Toc, toc, toc. ¿Quién es? soy yo, la oruga Camila. ¿Y qué necesitas? - preguntó el  saltamontes -. Que me cuentes un cuento para poder dormir-. La oruguita  era traviesa e inquieta y  por las noches quería seguir jugando; así  que visitaba a su buen amigo  el  viejo cuenta cuentos.

Amanda Reverón

jueves, 14 de febrero de 2013

El mágico mundo de Alejandro/ Donato, el saltamontes


Salta, salta, saltamontes. Donato  es mi nombre vivo entre  las hojas, me trepo en el árbol, me gusta cantar, me gusta contar, me gusta saltar, me gusta contar, me gusta cantar, me gusta saltar… 

Amanda Reverón

El mágico mundo de Alejandro/ El cuenta cuentos


El viejo saltamontes, solía contar historias y cantar alegres canciones. Saltaba de pueblo en pueblo recogiendo los cuentos de los demás animalitos, por eso le decían el  saltamontes viajero o el cuenta cuentos.

Amanda Reverón

miércoles, 13 de febrero de 2013

El mágico mundo de Alejandro/ Sana y a salvo


Había sobrevivido a la tempestad. Por la mañana Alejandro hizo tantas pataletas que mami los bajo al parque. Y allí estaba la pequeña Maruja, acompañada  por muchas hormiguitas que se habían reunido para celebrar un nuevo día radiante  de sol, al lado de tantos amigos.

Amanda Reverón

El mágico mundo de Alejandro/ Dónde esta Maruja


 Uno, dos,  tres, cuatro, cinco, seis (siempre contaban a las hormigas, luego de regresar del parque). Al parecer, faltaba Maruja. Comenzó a llover, el  mal tiempo no ayudaba y había que regresar a rescatar a la hormiga. Aquella noche fue  larga y tenebrosa; quizás  por la mañana y con la ayuda de mami podrían conseguir a la valiente hormiga.

Amanda Reverón

martes, 12 de febrero de 2013

El mágico mundo de Alejandro/ Mal presagio!


Grurrrrrr, Grurrrrrr! Aquella tarde, el gato verde no paraba de rugir y parecía inquieto. Las hormigas estaban atrincheradas y no querían  ir al parque.; presentían mal tiempo. Podían oler la lluvia…

Amanda Reverón

El mágico mundo de Alejandro/ La astuta hormiguita


Titiritaba de frío. Logró  refugiarse debajo de la gran rueda  del  parque  y se cobijó  con las  hojas que cayeron  de los árboles. Luego pidió hospedaje en un hormiguero cercano (donde le dieron calor y comida). Su astucia, la había salvado de aquella gran tormenta. Ahora, solo le quedaba esperar a que sus  pequeños  amigos  regresaran  por ella.  

Amanda Reverón

lunes, 11 de febrero de 2013

El mágico mundo de Alejandro/ El pequeño mundo mágico


Apenas comenzaba a  balbucear: agua, mamá, aló, ven, dame y gato, pero después de su  excursión al parque aprendió a hacerse entender con mayor facilidad, y al asomarse la tarde  acompañando por la hormiga y el gato,  decía  sin pausa: nene parque, nene parque. Alejandro; quería jugar en ese pequeño mundo mágico, que había más allá de la ventana.

Amanda Reverón

El mágico mundo de Alejandro/ El parque

 Cuando mami los llevó por primera vez al parque, la emoción los desbordaba. Habían columpios, una rueda, un sube y baja, árboles inmensos y arbustos de todos los colores. Las hormigas se subieron  al lomo del gato y el  bebé iba en su andadera (para poder jugar a sus anchas). En esta breve excursión, habían  niños y niñas de todas las edades, que hablaban y cantaban en voz alta; este grato y  colorido bullicio, fue el inicio de nuevas aventuras.

Amanda Reverón

domingo, 10 de febrero de 2013

El mágico mundo de Alejandro/ Las hormigas acróbatas

Las pequeñas hormiguitas, subían por la pared haciendo piruetas y figuras. El gato verde intentaba  sin éxito treparse para unirse al juego; mientras el pequeño bebé aplaudía con sus dulces manitas.

Amanda Reverón

El mágico mundo de Alejandro/ Mirando el parque


Se recostaban de la venta, para ver a los demás niños jugando en el  parque; el bebé cruzaba sus bracitos sobre el muro, el gato se echaba y la hormiguita se trepaba sobre las manos de Alejandro.

Amanda Reverón

sábado, 9 de febrero de 2013

El mágico mundo de Alejandro/ La hormiga y el papagayo


Aquella mañana la hormiguita estaba un poco triste, pues le hacía mucha ilusión poder volar y surcar los cielos, como si fuese un pájaro. Alejandro y el gato verde, prometieron hacer sus sueños realidad; entonces, construyeron un papagayo  tan grande y  fuerte  que volara lo más alto posible. De forma ingeniosa colocaron a la hormiguita Maruja, de tal manera que resistiera el viento y la altura, esperaron a que hiciera buen tiempo, fueron al parque más cercano y cuidadosamente echaron a volar  a la hormiga por encima de los árboles y los edificios. Maruja, pasó muchos meses contando tan maravillosa experiencia. 

Amanda Reverón

El mágico mundo de Alejandro/ Psssssssss!


Se  había vuelto un ritual observar la forma ordenada y pausada de la marcha de las hormigas, al finalizar la tarde se acostaban en el   mismo rincón de la casa, y si alguien hacia ruido,  el gato verde  se erguía molesto y pelaba sus  pequeños ojos, mientras Alejandro  se apresuraba a pronunciar un breve Pssssssssssssssss, en señal de silencio.

Amanda Reverón

viernes, 8 de febrero de 2013

El mágico mundo de Alejandro/ Las nuevas amigas


Ya era costumbre, acostarse en el piso para ver pasar las hormigas (una por una) Al principio, solo  los motivaba la aventura de atraparlas, después solo  guardarles migajas de galleta  y  terroncitos de azúcar.

Amanda Reverón

El mágico mundo de Alejandro/ La hormiguita Maruja


Marchaba  por el borde de la  pared acompañada de las otras habitantes del hormiguero; quienes llevaban trocitos de azúcar para guardarlos en su guarida. Maruja se detuvo, paró la marcha al sentir que la observaban, allí estaban: Alejandro, a punto de aplastarla con su dedito y el gato verde esperando una señal del bebé para pasar sigilosamente su lengua.

Amanda Reverón


jueves, 7 de febrero de 2013

El mágico mundo de Alejandro/ El curioso gatito


Cuando bebé estaba dormido, su mamá tenía la costumbre de tocarle suavemente la barriguita; para sentir su respiración. Una tarde, descubrieron al gato verde, mirando tiernamente a su amiguito mientras  posaba suavemente  sus patitas sobre la barriguita de Alejandro.

Amanda Reverón

El mágico mundo de Alejandro/ El gato lector


la reguera de libros por toda la sala, la biblioteca vacía y dos pequeñines tirados en el suelo,  jugando a leer… ¿quiénes son?

Amanda Reverón

miércoles, 6 de febrero de 2013

El mágico mundo de Alejandro/ La siesta


Cucú, cucú, cucú. El reloj marcaba las tres de la tarde. El gato verde, comenzaba a merodear en círculos alrededor del bebe – era su peculiar  manera de recordarle en forma muy tierna, que ya era  hora de la siesta.

Amanda Reverón

El mágico mundo de Alejandro/ El gato almohada



A mami, nunca le gustaron los animales en la habitación; cómo hacerle entender a Alejandro, que el gato verde no era un peluche. A la hora de dormir  solía jalarlo por la cola, subirlo hasta la camita y acomodarlo con sus manitas como si fuese una almohada para  luego echarse junto a el, mientras se chupaba su dedito hasta quedarse rendido.

Amanda Reverón

martes, 5 de febrero de 2013

El mágico mundo de Alejandro

Asústame /Grurrrrrrrrrrr !
Asústame, asústame!  Balbuceaba  el bebe mientras se paraba con dificultad para correr . El gato trataba de asirle el pañal  con sus diminutas pezuñas, y torpemente lograba  dejar oír un Grurrrrrrrrrrrr - así fueron creciendo, en su hermoso y pequeño mundo mágico-.

Amanda Reverón

El mágico mundo de Alejandro

El gato verde/

Grurrr, grurr – así  rugía el gato verde-, mientras se rascaba el lomo,  frotándose lentamente en la pared de la cocina; ya que desde cachorro,  el travieso  Alejandro le  decía: ruge, ruge “grurrrr, grurrrr” mi pequeño tigre; desde entonces el despistado  gato verde,  ha crecido creyéndose un feroz felino.

Amanda Reverón

Del poemario "ojos de exilio"


A veces
uno se acostumbra al silencio de las manos
a creer que la ternura es un gato verde que se trepa por las ventanas
que hablar haciendo el amor; es una película de los años noventa
que el sexo oral, fue clausurado por el ministerio de sanidad
en fin, que saberlo a usted
es una fábula de otro planeta
Amanda Reverón

Del poemario "Ojos de exilio"


cambio de piel, a diario
 paradójicamente
soy cotidiana y rutinaria
 paso por las mismas esquinas de los viernes
tomo café en el mismo pocillo de peltre rojo
cierro las ventanas todos los días antes de salir
- y me persigno -
mis amigos
son los mismos de la infancia y de los bares 
Amanda Reverón