viernes, 22 de noviembre de 2013

Paisaje posible


Erecta y firme
bajo el silencio
(de tus ojos)
a veces
no quedan ni las palabras
(de tan gastadas)
y siempre vuelvo
para  ser
 infinita
a pesar de mi
para ser
 paisaje posible
ahí
donde la noche
deja su  sombra

Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje común"
2013


jueves, 7 de noviembre de 2013

Paisaje de madera y cerrojo


No se busca
la redención 
con la palabra
no basta
 con ser
 voz
de madera y cerrojo
con creerse
 posibilidad infinita
y más allá
No basta
saberse paso obligado
y dejar salir 
las nostalgias 
por las rendijas
hace falta
ser fábula
oler a teca
ser crujido
tener textura
de metal
de astilla 

Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje común"
2013




sábado, 2 de noviembre de 2013

Paisaje sobre la ciénaga


me  guardo
este fuego 
en el follaje 
de mi piel
donde tu
ausencia
donde
sólo
los frágiles 
espasmos
del
aleteo
de tus alas
sobre la ciénaga 

Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje común"
2013

viernes, 1 de noviembre de 2013

Paisaje inquieto


 
debo buscar
una imagen
sin ruidos
cálida
solida
que se acople
que se acerque
mientras
esta ciudad
abstracta
se revela
ante la usura
de tus manos
que no trazan
una línea
donde 
la inquieta
noche
se sostenga
 
Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje común"
2013


jueves, 31 de octubre de 2013

Paisaje de mí...


Ando
con la palabra sesgada
el cuerpo 
cerca del árbol
los ojos
guardados
en un puño
de tus manos
al borde
entre
el sigilo
y la fiesta
contando pestañas
en lo profundo
de un  bosque


Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje Común"
2013


lunes, 28 de octubre de 2013

paisaje de aire



Aún 
hecha de piel
me creo aire
elemento
abstracto
que te abarca
poro a poro
grieta a grieta
a pesar
de la distancia

Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje común"
2013

domingo, 27 de octubre de 2013

Paisaje de un noble, roble



Hay árboles
que alimentan fogatas
otros
nacen para ser  eternos
hay árboles
nobles
como el roble
que provoca enredarse
entre sus ramas
y quedarse
a  vivir en ellos
hay  árboles huecos
con sonido de aíre
otros
con sonido ronco
amorosos, amables
los que son
poesía
lluvia
memoria
tibieza
 dignos
 erguidos
en sus formas
y  sus  proezas

Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje común"
2013

sábado, 26 de octubre de 2013

Paisaje de casa y pájaro azul

 
El pájaro azul
se queda a vivir en mis ojos
encuentro mi espejo 
en la travesía de sus parpados
me habla con sonido de alpiste
viene de más allá
donde crecen 
y florecen los robles
parece un hombre  
de casa
y  madera 
de tan cierto  
me abandono a  su certeza


Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje común!
2013

viernes, 25 de octubre de 2013

Anecdotas de Amalia Rosa/ Entre un árbol y un barco

Amalia Rosa, pensaba: No tengo la pericia de nadar entre dos aguas. Pudiera hacer mi mejor intento, y excusarme en lo complicado de mis días y mi existencia. Cubrirme con el manto de estos dos hombres, que me ofrecen amores distintos. Un árbol: su sombra, su aparente arraigo, su tronco, su resina y su olor a tierra, sus ganas de lluvia. Un barco: el mar y su movimiento, la incertidumbre y la magia de un puerto…Pudiera excusarme como el más mortal de los mortales – estoy confundida - . Más sin embargo, no sabría traicionarse así misma.

Amanda Reverón
De su libro "Anécdotas de Amalia Rosa"
2011

domingo, 20 de octubre de 2013

Casa quieta


Esta casa se ha quedado quieta

Debajo de los árboles habita

sin más calle que tu piel


Amanda Reverón
Del poemario "Antología poética"

He decidido (III)


he decidido retar a la piel
insubordinarme ante la lujuria
hacer de mis pasiones una casa de retiro
de silencios/ para encontrar mis verdades
permitirme olvidar, no creer en treguas 
te miraré a los ojos como quien mira a su perro
compañero de camino más que de vida
debo confesar 
que aún creía en la palabra y en la fuerza del deseo
no alerte su fusil
he perdido la batalla
a veces
es tan fácil decir la verdad
aún lo creo


Amanda Reverón
Del poemario "Antología poética"

Difuntos Amores


no puedo hablar de soledades

pues en los días menos transitados


y de exilio


me acompañan las sombras


de mis difuntos amores


en fin


lo que cuenta 


es la compañía…



Amanda Reverón
Del poemario "Antología Poética"

He decidido (II)


He decidido 
contener toda la felicidad en tus manos
(Aunque no sea prudente )
amarrar mis noches a tus ojos 
sentir la certeza de tu tacto
hacer míos tus fetiches, fantasías
 y deseos 
más estruendosos
ser manantial libidinoso de tus azares
la puerta que se abre, antes de que la toques
aguardarte con una tensa calma debajo de mi falda... 


Amanda Reverón
Del poemario "Antología Poética" 

sábado, 12 de octubre de 2013

Paisaje detrás de tus pasos

sólo el paisaje
tras tu postal
de otoño
procuro
ir  más allá de tu sombra
aún no eres lumbre
no hay quietud
y aún así
la esperanza
intacta
se revela
ante el vuelo
de las
 imágenes
y aún  así
 no se quien habita
 detrás tus pasos


 Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje común"
2013

viernes, 11 de octubre de 2013

Paisaje callado

a veces
uno  va
y  se da permiso
y se sienta
para contemplar
la simple estela  de la nada
una solitaria paloma
picoteando con tartamudez
 las brocitas de pan
tiradas en el patio
a veces
 uno va
y  se queda
calladamente
en cualquier rinconcito 
en cualquier tendedero
descifrando
un  paisaje
más cotidiano
 (el que ya
nadie ve)
en las
bulliciosas
ciudades
del progreso…


Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje común"
2013

jueves, 10 de octubre de 2013

Paisaje de un sauce

¿quién pisa  la tierra?
esa
que quedó detrás de mis pasos
¿quién roza  el borde?
¿quién?
retiene el temblor
de mi aliento
y surca  la rama
desnuda
del sauce
que yace
 a mis pies

Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje común"
2013

viernes, 20 de septiembre de 2013

Paisaje de astillas


sombra arisca
(suya
es ésta palabra)
ínfima  pausa
donde
se quiebra la voz
y crepitan
las ramas
ahí
donde se percibe
la dulce
ebriedad
del humo
donde se inmolan
las astillas
de los árboles


Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje común"
2013

martes, 17 de septiembre de 2013

Paisaje de una calle

calle
calma
con el oído
entre  las aceras rotas
de cualquier  esquina
temblor de alcantarillas
amanecidas
entre sobresaltos
de semáforos
y  borrachos
de burdel
por las noches
  yaces
 (entre  parpados
pesados
y   ladridos
quejumbrosos
de perros 
callejeros)


Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje común"
2013




sábado, 14 de septiembre de 2013

Paisaje del sueño de un árbol

cuando se es árbol
se sueña como árbol:
se anhela ser un faro
o un barco
y estar cerca
del  mar
se quiere ser pájaro
mariposa
o gaviota
para surcar el cielo
y  estar cerca
del   mar
se muerden los silencios
convirtiéndolos en flores
para que cuando sople el viento
y  sea luna llena
estén cerca
del  mar

Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje común"
2013

Paisaje frágil

palpar lo frágil
en lo más intimo
donde duelen los días
quedarse sin voz
inaugurar
la calma
en  un solo  instante
con el paisaje
en los labios
hurgando
con  descarada
indiferencia

Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje común"
2013

Paisaje de una metáfora

solía
ser metáfora
de esas
que mueven
la copa de los árboles
decía
memoria
y era
silencio
desnudo
sereno
lluvia de barcos
noche ronca
de tanta piel
tanta hondura
meciéndose
entre sus manos

Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje común"
2013

Paisaje de árboles


abierta la ventana
toda posibilidad florece
ahí
donde no había paisaje
donde la quietud
donde el silencio
se  ha rasgado
la nostalgia
para darle paso
al leve rumor
de los árboles

Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje común"
2013

viernes, 13 de septiembre de 2013

Paisaje de tu voz

 este  paisaje de tu voz
es  tan cercano a mi oído
con su dulce y pausada  rítmica
ha  vencido  las  distancias
(ahora,
efímeras  y sin sentido )
por primera vez  
surcas la cotidianidad
de mis pasos
sonando
a remanso
a lluvia
que moja
toda resequedad
del camino


Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje común"
2013

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Relatos/Bitácora del sueño/Nro.50

Sentía comezón. Estaba plácidamente echada. De repente le urgía rascarse una oreja y se percató con el rabillo del ojo izquierdo que no tenía manos sino unas patas cortas y peludas.  De la impresión se puso de pie, pero no en dos sino en cuatro y salio corriendo al baño, en donde había una pared de espejo. Allí observó con cautela y asombro a una hermosa perrita parada frente al espejo, luego se limitó a babear sacando su lengua una y otra vez para lamerse así misma. (Sintió pánico, por un breve instante había soñado que era un ser humano).

Amanda Reverón
Del libro de relatos/Bitácora del sueño
2013

martes, 10 de septiembre de 2013

Relatos/Bitácora del sueño/Nro.49

 Había besado tantos sapos. Antes, ella misma los buscaba entre las piedras; algunos eran feos y grotescos. Pensaba que entre más horrorosos, más espectacular sería el príncipe (así decían los cuentos de hadas). Otros se mimetizaban o  camuflajeaban para parecer más glamorosos, pero luego del beso se convertían en cucarachas y salían corriendo por el inodoro. Algunos desaparecían como por  arte de magia. Pero aún así, hasta en  sueños seguía intentándolo con fe. Hasta que una noche comprendió la otra parte del cuento; al sapo le habían dicho que vendría una mujer hermosa pero malvada, con alma de bruja que le daría un beso para tratar de  convertirlo en alguien irreal, y él simplemente  anhelaba  seguir siendo un sapo, por el resto de su vida.

Amanda Reverón
Del libro de relatos/Bitácora del sueño
2013


domingo, 8 de septiembre de 2013

Relatos/Bitácora del sueño/Nro.48

Ser ventana no era fácil. Unos días el viento la sacudía con inclemente fuerza. Otros  días, el sol implacable e insaciable violando cada centímetro de sus vidrios y su marco de latón. A veces la lluvia y las tormentas. Una noche, los amantes usándola como soporte de sus ardientes cuerpos, salpicaduras de sudor y saliva por doquier. La mañana siguiente una joven viendo a lo lejos, llorando desconsolada  y ella callada, inmutable en  su digno oficio de ser ventana.

Amanda Reverón
Del libro de relatos/Bitácora del sueño
2013

sábado, 7 de septiembre de 2013

Relatos/Bitácora del sueño/Nro.47

Oía el crujir  de la tierra bajo sus pies. Una  fuerza subterránea que la convocaba desde lo más profundo de sus sueños. Esa extraña sensación de estar transformándose. Podía sentir los tallos creciendo en su cabeza y  la resequedad de su piel que comenzaba agrietarse. Su cuerpo se inclinaba suavemente de un lado a otro rítmicamente según el viento. Ella era toda ramas y tallos, no le salían hojas ni frutos. Era un árbol árido, creciendo en el más fértil de los suelos de la imaginación.

Amanda Reverón
Del libro de relatos/Bitácora del sueño
2013

Relatos/Bitácora del sueño/Nro.46


Se le entumecían los pies. Esa sensación de vértigo 

y tibios calambres a veces lograban despertarla, 

pero podía más su placentera curiosidad de saber 

qué  se sentía lanzarse al vacío. Sólo podía recordar 

sus pies inclinándose sobre el borde y más allá un 

dulce escalofrío, el precipicio. Era como 

hacer el amor, con alguien desconocido.


Amanda Reverón
del libro de relatos/Bitácora del sueño
2013

lunes, 2 de septiembre de 2013

Relatos/Bitácora del sueño/Nro.45

Sentía su respiración suavemente agitada detrás de su cuello. Lamía cuidadosamente el borde de sus orejas. Sujetaba sus manos contra la pared. No se desvistió, solo frotaba su miembro erecto contra su cuerpo, cuando ya estaban al borde del abismo, escucho la alarma de reloj despertador y abrió resignadamente sus ojos.

Amanda Reverón
Del libro de relatos/Bitácora del sueño
2013

Relatos/Bitácora del sueño/Nro.44

Las paredes de la habitación, eran blancas y había una pequeña lámpara con una luz muy tenue. El, un hombre con muchos fetiches. En especial le gustaba sentarse en un rincón y observarla mientras se vestía o desvestía. No siempre era ella el objeto de sus deseos; la sombra de su cuerpo semidesnudo reflejándose en la pared, lo desbordaba y lo llevaba al punto más álgido de sus pasiones. 

Amanda Reverón
Del libro de relatos/Bitácora del sueño
2013

domingo, 1 de septiembre de 2013

Relatos/Bitácora del sueño/Nro.43

La habitación estaba a oscuras. No había señales de alguna ventana, sólo una angosta puerta que se cerraba desde afuera. Ya no tenía noción del tiempo. A veces, si se concentraba y calmaba su agitada respiración podía escuchar la lluvia. Sus muñecas estaban amarradas a un tubo y su cuerpo semidesnudo. Él, sólo la acariciaba dulcemente, delicadamente mientras la alimentaba. Le contaba en voz baja, desde cuando la idolatraba, cuanto la deseaba. Las veces que pasaba todo el día observándola. No le haría daño, sólo quería tener la oportunidad de conocerla no sabía hacerlo de otra manera, así era él y solía asaltarla  una que otra noche en sus sueños.

Amanda Reverón
Del libro de relatos/Bitácora del sueño
2013

Relatos/Bitácora del sueño/Nro.42

Se oían murmullos de letanías y rezos. Había una larga fila de mujeres ataviadas de blanco, de los pies a la cabeza. No se les podía ver el rostro. Entre sus manos llevaban pequeñas rosas blancas y rojas. Presenciaba todo aquello en cámara lenta y a distancia con la prudencia que exigía ser la difunta.

Amanda Reverón
Del libro de relatos/Bitácora del sueño
2013

Relatos/Bitácora del sueño/Nro.41

Era un gran árbol frondoso, que se iba degradando hasta llegar: una mitad a un oscuro grisáceo y la otra a un blanco luminoso. No siempre soñaba a color. A veces  se soñaba en blanco y negro o en degrades.  (Todo dependía, de los acontecimientos del día).

Amanda Reverón
Del libro de relatos/Bitácora del sueño
2013

domingo, 25 de agosto de 2013

Paisaje infinito


Por estos días
el paisaje
se pierde de vista
(mirarse
por dentro
es otro paisaje)
más
intimo
más
nuestro
mientras
la noche
ocurre
a la sombra
de tus
ojos
azules
e
infinitos

Amanda Reverón
Del poemario "Paisaje común"
2013

sábado, 24 de agosto de 2013

Relatos/Bitácora del sueño/Nro.40

Uno de los misterios del génesis de la vida, le había sido revelado. Al principio todo era luz y agua (no oscuridad). La energía se concentraba en el centro de su ser, capaz de captar sonidos, sensaciones y olores. Su gran tesoro: una pequeña muestra de un fluido rojizo (indispensable para preservar la existencia). Ella misma, fue una microscópica criatura con un sólo ojo, cuya función era retener imágenes para construir el archivo más primitivo y complejo de la humanidad “la memoria”.


Amanda Reverón
Del libro de relatos/Bitácora del sueño
2013


Relatos/Bitácora del sueño/Nro.39

Observaba el reflejo del agua, apacible y cristalina. Ya no tenía rostro humano, se había trasmutado en una pequeña y rojiza hormiga. Pero aún así, podía reconocerse en lo más profundo de sus pupilas (eco infinito de su alma).


Amanda Reverón
Del libro de relatos/Bitácora del sueño
2013

Relatos/Bitácora del sueño/Nro.38

Su rostro comenzaba a fragmentarse y sentía un lado más terroso y caliente. El lado opuesto, liso y muy frío. Solía experimentar este tipo de sensaciones cuando dormitaba, sabiendo que al día siguiente debía tomar decisiones riesgosas. En sueños, era la expresión de dos voces que se debatían entre sí.

Amanda Reverón
Del libro de relatos/Bitácora del sueño
2013

viernes, 23 de agosto de 2013

Relatos/Bitácora del sueño/Nro.37

Estaba parada en la orilla, viendo  como pasaba el chalanero  a lo largo del río, esparciendo grandes pétalos de rosa rojas (según decían los viejos chamanes a quien le cayera uno de los pétalos encontraría el amor verdadero). Este, era uno de sus sueños favoritos, pues no era el típico y estúpido cupido hiriéndola siempre con la misma flecha.


Amanda Reverón
Del libro de relatos/Bitácora del sueño
2013

Relatos/Bitácora del sueño/Nro.36


Arrasaron con todos los árboles, el patio estaba lleno de troncos y ramas amontonadas. Ya no habría sombra donde escapar del inclemente sol. Se podía ver a distancia el triste panorama. Sólo quedaba tirada en el piso, la vieja y corroída hacha  culpable de tanta desolación.

Amanda Reverón
Del libro de relatos/Bitácora del sueño
2013